After y antes…🎠🎢

Lo que con 20 años hacías sin pensar … ahora te cuesta una barbaridad!!!

He tenido épocas de tanto trabajo y de tantas buenas ofertas para trabajar que en ocasiones me ha sido imposible rechazarlas… y es que nunca he sabido decir “no”.

Por lo que he sido “pluriempleada” en diversas ocasiones.

Hace ya algunos años en la increíble isla de Ibiza, donde como ya he comentado en mis anteriores posts (si me habéis leído) y como ya he dicho, he trabajado durante 9 años consecutivos. Me llovían las ofertas como churros. “Se me rifaban”. Y con la posibilidad de dinero “extra”, mi cerebro era incapaz de asimilar un no, por respuesta. Con 20 años era una máquina de hacer dinero, vivía para trabajar, pero todo tiene su precio y mi salud al cabo de los años se ha ido resintiendo cada vez más. (Y si no que se lo digan a mi espalda!!!).

Durante toda mi carrera nocturna y diurna, en el sector del ocio y el entretenimiento, he tenido tantísimos pagadores simultáneamente que me es imposible nombrarlos a todos. Tengo un vida laboral tan extensa como la wikipedia.

Una temporada de verano, como otra cualquiera, una de los mejores discotecas del mundo llamada “ushuaia” me ofreció trabajar para ellos con un sueldo algo mayor de lo que pagaban al resto de sus camareras vips. (El chantaje económico es lo más habitual entre competencias, ya que sabían que estaba muy bien colocada trabajando desde hacía ya varios años como encargada de otro Vip). A lo que propuse mis condiciones para aceptar aquel puesto de trabajo, tan bien remunerado.

Mis condiciones en aquel momento consistían en tener un horario más flexible para poder combinar mi actual trabajo con el nuevo que se me ofrecía. Es decir, al tratarse de una discoteca más bien de “día” y con un horario de cierre de hasta las 2 de la mañana yo exigí que se me dejara ir a las 12:00 en punto de la noche para poderme marchar a la discoteca en la que llevaba 5 años trabajando como encargada. Privilege.

Con lo cual llegamos al acuerdo de que: trabajaría de 15:00 de la tarde a 12:00 de la noche y que a las 12 justo cuando acabase el último Dj de pinchar yo cogería mis cosas y me iría sin tener que recoger ni mi rango, ni nada de mi puesto. De eso se encargarían las compañeras que estaban más cercanas a mi sector (casi siempre las mesas de primera línea o las camas balinesas que era donde yo siempre estaba). Obviamente de esto no tenían conocimiento mis compañeros/as lo que me causó algunos conflictos con algunos de ellos cuando les tocaba recoger mi parte del trabajo. Yo siempre intentaba dejarlo todo lo mejor posible antes de marcharme pero había ocasiones en las que se alargaba tanto la fiesta que por mucho que quisiera siempre dejaba cosas por hacer a los demás… (Pero era lo pactado con mis superiores, no era una decisión impuesta por mi, al resto de mis compañeros, para mi propio beneficio). Y al contrario yo siempre he intentado ayudar a los demás, comandando o sirviendo las mesas más cercanas a mi zona Vip aunque no me correspondiese a mi esta tarea.

De ahí cogía mi mochila con la ropa del otro curro y sin cenar me iba directa a trabajar hasta las 8 de la mañana, a veces un poco más… en la discoteca en la que siempre había estado trabajando. Se cerraba a las 7 pero al terminar tenías que hacer inventario, repartir propinas y cerrar caja por lo que nunca era exacto el horario de salida.

Como soy una persona legal y con intereses y se negociar bastante bien, también conseguí que mi jefe de 5 años, el cual me trataba como si de la familia fuese, que fuera un poco más flexible en mi horario para que en vez de entrar a trabajar a las 23:00 de la noche pudiese entrar a las 12:30. (Puesto que todos teníamos que entrar antes a montar el vip y organizar al personal y las reservas). Mi jefe en ningún momento se opuso a que entrase más tarde ya que como es lógico si salía del otro sitio a las 12 mientras cogíamos el coche y llegábamos nos daban las 12:30 . Y hablo en plural ya que me lleve a una persona que para mi era como un hermano, mi persona de confianza. Allá donde yo trabajaba le llevaba conmigo siempre y le puse a currar en ambas discotecas a la vez. Este chico siempre fue especial para mi y le tenía tanto aprecio que quería que el tuviese las mismas oportunidades que yo de trabajar para los mejores y de tener buenos ingresos. Siempre estábamos juntos. Joaquim y yo éramos un pack.

Bueno a lo que iba… mi jefe el que me cuido y me vio crecer en su negocio lo único que me dijo ante mi propuesta de compaginar los dos trabajos fue: ” Te has marchado con la competencia. Y no vas a poder rendir al 100%, no aguantarás mucho tiempo así, este ritmo de trabajo”. A lo que recuerdo perfectamente lo que le contesté : “Jamás os dejaré por la competencia. Y prometo que no te fallaré” .

El tenía razón, como siempre, tomé no sé si una mala decisión porque no me arrepiento de nada, pero no sé si la más correcta ya que me paso factura y no pude continuar así al año siguiente.

Haciendo cálculos si entras a trabajar a las 15:00 de la tarde y terminas a las 8:00 de la mañana del día siguiente mientras llegas a casa comes la única comida que haces al día, te duchas y arreglas para volver a trabajar… dejadme que piense… tienes menos de unas 6 horas de sueño!! todos los días de la semana, durante meses… a esas 6 horas tienes que quitarles el tiempo de ir de un sitio para otro y el de necesidades básicas, como ir a comprar o hacer otra comida más, aparte del desayuno para poder afrontar la jornada de 17h de trabajo correlativas. He de reconocer que es de locos, porque además mis jornadas de trabajo eran frenéticas, no tenías tiempo ni de respirar. Desde que entrabas por la puerta de la discoteca hasta que salías por la puerta de la otra, no parabas y el estrés era continuo. Me machaqué el sistema nervioso y tuve en varias ocasiones crisis de ansiedad. La falta de horas de sueño y la mala alimentación me perjudicaron en: mi atención, en mi estado anímico y en todo. Era como un cadaver de “the walking dead ” trabajando. Aún así jamás falte a mi puesto de trabajo, jamás llamé para decir que estaba enferma y jamás me fui antes de mi horario pactado con ambos. Siempre he sido una guerrera y las jornadas de trabajo en las trincheras se pasaban volando. Ni te dabas cuenta de las horas que llevabas… para cuando quería acordar ya no sabía ni en qué sitio estaba, ni lo que estaba haciendo, ni dónde tenía nada, porque apenas desconectaba del curro!!!

En fin he de deciros que es una locura y que el cuerpo necesita descansar, el dinero va y viene pero tú reputación como buena trabajadora cuesta muchísimo de ganar y muy poco, pero que muy poco tiempo, en perderla. Todo el mundo me exigía estar en todo y para todos al máximo rendimiento y eso es agotador tanto física como mentalmente ya que yo tenía muchas responsabilidades en mi puesto, no era solo hacer un trabajo bien hecho, sino organizar también el de mi alrededor!!!

Ese verano acabe con no sé cuantos kilos menos y con depresión apenas veía la luz del sol y nada de vida social como podréis imaginar.

Algo parecido me ocurrió en Madrid hace poco, cuando por falta de dinero (ya que en el restaurante en el que trabajaba 10 horas diarias y con turno partido pagaban mal y tarde). Y del que no me fui, por la insistencia de su dueño el cual me engatusaba con promesas incumplidas de aumentos de sueldo y mentiras varias como mejora de horarios y otras cosas más, de las que luego no obtuve nada. Me vi obligada a acceder a trabajar en un after el cual habría a las 6 de la mañana hasta las 12 del medio día… y dónde reconozco que me pagaban más y mejor. Pero la gentecilla que va a un after no tiene nada que ver con la que venía al restaurante a comer. Tenía que tragármelas dobladas, porque la gente de “pedo” es bastante insoportable y asquerosa.

Pues de esto que no hace más de un año, mis horarios de trabajo se limitaban a jornadas de 12:30 de la mañana apertura del restaurante hasta las 17 de la tarde y vuelta a este a las 20 de la tarde hasta las 4:00 de la madrugada. Me iba a casa me duchaba, me cambiaba, cenaba algo y a las 5:30 de la mañana me volvía a ir a trabajar para entrar a currar desde las 6:00 hasta las 12:00 de la mañana en el after. Aquí ni hace falta pararme a pensar de cuántas horas de sueño disponía os las puedo citar tal cual. Dormía horas sueltas un par de horas a intervalos entre trabajo y descansos… así que tenía como mucho unas 4 horas diarias para poder dormir. Nada recomendable, ni saludable.

Lo que quiero que la gente comprenda con este post es el sacrificio humano que llega a hacer una persona dando cada día lo más que puede a todas aquellas personas que salen para disfrutar y pasar un rato agradable. Que empatizasen un poco con las personas que pasamos días y noches a su servicio para que tengan un momento de fiesta inolvidable y no les falte de nada. Que se pongan en la piel del otro cuando el agotamiento al que estamos sometidos (puesto que dedicamos más tiempo a nuestra vida laboral que a nuestra vida social o a nuestras propias necesidades básicas), les sirva para valorar todo el tiempo que consumimos dándoos nuestra atención y servicio, siempre con la mejor cara posible aunque nuestras ojeras muestren la falta de horas de sueño que llevamos.

Si cada uno de vosotros cada vez que salís de fiesta supieseis la de horas que llevamos a nuestras espaldas y la cantidad de tiempo sin pararnos, ni sentarnos a descansar, comprenderíais en muchas ocasiones nuestra lentitud, nuestros pequeños despistes o nuestros fallos humanos. Ya que debido a nuestro poco descanso y ya que NO somos máquinas perfectas llega un momento en el que no rendimos igual.

Si le preguntáis a la mayoría de los camareros que os atienden en un bar, restaurante o discoteca, sobre cuantas horas de trabajo llevan ya hechas o cuantas les quedan para terminar… es muy probable que no sepa ni contestaros al momento… pero si le preguntáis cuántas horas han podido descansar o dormir seguramente la respuesta sea inmediata, ya que os puedo asegurar que son muchas menos de las que pensáis.

He sido pluriempleada sin poder llegar a hacerlo todo tan perfecto como me gustaría por sobrecargarme de trabajo y no es vuestra culpa queridos clientes. Siempre ha sido por decisión propia debido a una necesidad, no ha sido por ambición, ni por hacer más de lo que puedo, sino única y exclusivamente por necesidad. Así que aunque no sea ni de vuestra incumbencia, ni vuestro problema… si en algún momento tenéis que hacer turnos extras y trabajar hasta la saciedad para pagar alquiler, estudios o la comida diaria que necesitas, entended que nosotros hacemos eso mismo a diario, constantemente, todos los días del año, más aún en festivos y fines de semana, y con casi ni días libres, porque nuestro sueldo no nos da para más.

Así que a todos los que me preguntáis: Que clase de necesidad tengo de estar exhausta y no descansar trabajando mil horas… os puedo contestar.

Tengo las mismas necesidades básicas que puedas tener tu, pero con un mínimo sueldo. Así que cuando veo la oportunidad de ganar más dinero aún teniendo que trabajar en dos sitios al mismo tiempo, aprovecho esa oportunidad de poder ingresar algo extra para cuando lleguen “las vacas flacas”.

Creo que podréis entender de lo que hablo porque sois muchos a los que os pasa igual.

Así que este post va por todos y para todos aquellos que dedican todo su tiempo a servir y atender a los demás, dejando a un lado su vida propia y descuidando su salud o sus necesidades vitales para llegar a fin de mes.

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